El primer tribunal permanente para crímenes de guerra se puso en marcha ayer cuando 18 jueces juraron administrar justicia de manera imparcial y concienzuda"". De todos modos podrían pasar años antes de que el Tribunal Internacional en lo Criminal oiga su primer caso, y además enfrenta una enérgica oposición de Estados Unidos e Israel, que temen pueda ser manipulado por sus enemigos políticos.
Ante la presencia de la reina Beatriz de Holanda y el secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan, los 11 varones y siete mujeres juraron uno por uno y se sentaron a una larga mesa en el Salón del Caballero"" del siglo XIII del parlamento holandés. Annan dijo que después de 50 años de debate sobre la configuración del tribunal, ahora podía empezar a trabajar en interés de la paz y como disuasivo.
Hay muchas consideraciones que se deben evaluar cuidadosamente; en particular las consecuencias que dicho tribunal podría tener en el delicado proceso de desmantelar tiranías y reemplazarlas con regímenes democráticos, comprometidos a defender los derechos humanos"", dijo el secretario de la ONU.