Un millar de trabajadores llegaron ayer a la ciudad boliviana de El Alto, vecina de La Paz, después de marchar durante cinco días por 100 km en demanda de la nacionalización de los hidrocarburos, en manos privadas, y contra la economía de mercado.
La marcha por la "recuperación de los hidrocarburos, la dignidad y soberanía nacional" arribó a media mañana a El Alto, epicentro de la rebelión popular que en octubre pasado expulsó al presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, por su decisión de exportar gas a ultramar por un puerto de Chile.
Con el líder de la Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares, a la cabeza, los marchistas arribaron a El Alto y adyacencias, donde adhirieron miles de manifestantes.
Así, una multitudinaria manifestación se precipitó hacia La Paz, constató un periodista de la AFP.
La marcha hacia La Paz tiene lugar un día después que el presidente Carlos Mesa, acusado por la COB de oponerse la nacionalización de los hidrocarburos, pidiera a la población boliviana a través de la radio y televisión estatales, defender el referendo -convocado para el 18 de julio próximo- que debe dilucidar el destino de los hidrocarburos en Bolivia.