La Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR) se manifestó en contra de crear un cuerpo cibernético con alma, idea propuesta por un grupo de científicos rusos denominado “Rusia 2045”.
Se pretende alcanzar la inmortalidad a través de tecnologías cibernéticas.
Los miembros del grupo ruso afirman que el “cuerpo artificial” superará en el año 2045 al cuerpo humano en sus funciones y afirman que los seres humanos podrán tomar la decisión de seguir viviendo en un cuerpo nuevo o morir tras desgastarse el cuerpo original.