Los astronautas que realizaron la primera caminata espacial del Discovery embotellaron un fragmento del espacio en un tubo cilíndrico que traerán a la Tierra cuando concluyan su misión.
Los astronautas Steve Bowen y Al Drew concluyeron con éxito la primera de las dos salidas previstas durante la misión STS-133 del Discovery.
Pero además, tenían otra curiosa tarea, la de introducir en un cilindro metálico una muestra del vacío del espacio, que traerán a la Tierra cuando acabe su misión para exponerlo al público.