Treinta y seis personas murieron ayer al descarrilarse un tren, al noroeste de Turquía, según una vocera del ministerio de Transportes.
Unas 40 personas resultaron heridas, añadió. Ayhan Cevik, gobernador de la provincia de Bilecik, cercana a Sakarya, donde ocurrió el accidente, confirmó la cifra de 36 muertos, en declaraciones a la agencia Anatolia.