LA LIBERACION de algunos disidentes y el traslado de otros a la capital esta semana provocó sorpresa en la fragmentada oposición interna cubana: para algunos se trata de una "flexibilización"", para otros de una "trampa"" en respuesta a las presiones de Europa.
"La situación es tensa internacionalmente para Cuba"", explicó Manuel Vázquez Portal, para quien el "gesto"" de La Habana es una reacción ante las presiones de la Unión Europea.
En el 2003 el bloque congeló sus vínculos con la isla por la detención de 75 personas.
Por el contrario, el historiador Manuel Cuesta Morua sí cree que se trata de una muestra de flexibilización.
En menos de una semana, las autoridades excarcelaron a seis opositores, incluido el poeta Raúl Rivero, y trajeron a la capital a decenas de activistas para exámenes médicos.
Acusados de colaborar con Estados Unidos, los activistas fueron sentenciados con penas de hasta 28 años de cárcel, pese a sus proclamas de inocencia y los desmentidos de Washington, el enemigo de la isla comunista desde poco después de la revolución de 1959.
El mismo Vázquez Portal estuvo entre los condenados, pero quedó en libertad a mediados de año, durante otra temporada de excarcelaciones y en la cual siete de ellos se fueron a casa.
Una guerra de declaraciones y el congelamiento diplomático caracterizó estos 20 meses de relaciones entre la nación caribeña y Europa, un nuevo frente de conflicto para Cuba.
Sin embargo, el gobierno socialista español impulsó una reevaluación europea de las sanciones contra la isla, ahora catalogadas de inútiles para forzar un cambio en el sistema cubano.
Paralelamente, Madrid demandó a La Habana signos de apertura al diálogo.
"No quisiera que ahora la opinión pública caiga en la trampa de conformarse"", indicó Vázquez Portal, quien recordó que Europa pedía la excarcelación de los 75 y "no sólo de un puñado"".
"El peligro es que una vez liberados los más ilustres, los menos conocidos caigan en la oscuridad"", agregó.
De los 13 liberados en todo el año, cuatro tienen renombre en el exterior: Rivero, Vázquez Portal, Martha Beatriz Roque y Oscar Espinosa Chepe y el resto estaban enfermos.
Poco conocidos en su país, miembros de pequeños grupos, los disidentes no lograron, en 10 años de actividad, ganar una base al interior de la isla y en cambio dependen de la opinión internacional.
"Lo que sucede es que el gobierno quiere quitarse problemas de encima"", opinó por su parte el activista de derechos humanos Elizardo Sánchez.
El opositor cubano Edel José García Díaz, quien cumplía una condena de 15 años de cárcel, fue excarcelado, con una licencia extrapenal por motivos de salud.
El economista Oscar Espinosa Chepe, de 64 años de edad y condenado a 20 años de cárcel fue liberado. El mismo, presentó complicados problemas de salud desde su detención.
Margarito Broche de la Asociación de Balseros Paz, Democracia y Libertad, junto a su esposa luego de su liberación. Broche atribuyó las excarcelaciones a la presión internacional.
¿Trampa o flexibilización? preguntan disidentes cubanos
Los activistas fueron sentenciados con penas de hasta 28 años de cárcel, pese a sus proclamas de inocencia y los desmentidos de Washington, el enemigo de la isla comunista.