La renovación tecnológica ha comenzado por la sucursal de Tel Aviv, cuyo director Mordejai Manle, asegura que el costo de este nuevo servicio será "popular", y únicamente "para cubrir gastos".
Hasta hace sólo unos años en Israel sólo estaban permitidos los entierros religiosos y, aunque ya no es obligación pues hay "cementerios seculares", la Sociedad Fúnebre ortodoxa sigue enterrando cada año a unas 8.000 personas en la zona metropolitana de Tel Aviv.
La Sociedad Fúnebre ha invertido más de 100, 000 dólares para entrar en la red.
Para adaptarse a los tiempos, durante los últimos años la Sociedad Fúnebre ha autorizado la introducción de todo tipo de elementos ajenos a la estricta ley ortodoxa judía, como la presencia de músicos en los funerales e incluso presentaciones multimedia sobre sus vidas, más allá de los versículos y salmos.El servicio incluye las transmisiones on-line de los entierros, así como una actualización de las horas fúnebres del día.