El transporte público de Nicaragua amaneció ayer en huelga, luego de que el gobierno y los dirigentes de ese sector, no llegaran a acuerdos en las reuniones que sostuvieron el fin de semana, informaron fuentes gremiales.
Los transportistas paralizaron en todo el país el servicio de autobuses, taxis y transporte de carga, para presionar al gobierno a que cumpla con los acuerdos que suscribió el pasado mes de junio.
El dirigente sandinista del transporte Rafael Quinto, en declaraciones a la prensa, responsabilizó ayer al gobierno por la huelga, al no cumplir con las demandas que han planteado.
La decisión de los dirigentes de ese gremio ha afectado a miles de personas que han tenido que caminar grandes distancias para poder llegar a sus centros de trabajo.
El alza del petróleo provocó que los transportistas amenazaran el pasado mes de mayo al gobierno con iniciar una huelga, sino les apoyaban económicamente debido a que los costos de operación les estaba ahogando.