La Policía indonesia trasladó ayer a la isla de Bali a Ali Ghufron, el supuesto jefe de operaciones del grupo Yama Islamiya, y a otras siete personas sospechosas de ser terroristas.
En Denpasar los detenidos mantendrán un careo con Ali Amrozy, quien ha confesado desde su detención que llevó a Bali el material y el vehículo utilizados para fabricar los explosivos y el coche-bomba que estallaron al filo de la medianoche del 12 de octubre en el Club Paddy y la discoteca Sari y que mataron a cerca de 200 personas. El indonesio Imam Samudra, se ha atribuído en exclusiva la jefatura de esos atentados, aunque comentó sus planes con Ghufron.