Un total de 702 pandilleros que guardaban prisión en el centro penal de Apanteos, en el oeste de El Salvador, fueron trasladados ayer a otras cárceles para evitar enfrentamientos con reos comunes, tras un conato de violencia.
Julián Martínez, director del penal, señaló a EFE que el traslado de los pandilleros se realizó hacia los centros penales de Quezaltepeque, y al de Ciudad Barrios, en el este del país.
Explicó que los pandilleros pertenecen a la "Mara Salvatrucha (MS)", una de las más grandes que existen en el país, quienes compartían las instalaciones con 2,040 reos comunes que exigían a las autoridades el traslado de los primeros a otras cárceles.
Martínez añadió que el miércoles se vivieron horas de tensión debido a que reos de ambos bandos se habían salido de sus celdas y amenazaban con enfrentarse. Mientras, un grupo de custodios planteaban demandas laborales a las autoridades, pero aseguró que trabajaron en forma normal ante la posibilidad de disturbios.
El Procurador Adjunto de Derechos Humanos, David Morales indicó que "la crisis penitenciaria sigue en el país, ya que el traslado de los pandilleros de una cárcel a otra sólo traslada los problemas".
En la actualidad existen unos 12,000 reos en el país y las cárceles tienen capacidad para albergar a la mitad.
En 1965 se despidió de Fidel Castro y del pueblo cubano para ir a otras tierras del mundo a combatir por sus ideales de justicia y libertad.
Trasladan de cárcel a 702 mareros
Según las autoridades penitenciarias, en la actualidad existen unos 12,000 reos en el país y las cárceles tienen capacidad para albergar a la mitad.