El "número uno" de ETA, Mikel Albisu, "Mikel Antza", y su compañera, Soledad Iparraguirre, "Anboto", así como otros nueve detenidos el domingo pasado en el suroeste francés en un golpe devastador para la banda fueron trasladados ayer a París.
Mientras, la Policía proseguía el registro de cinco escondites en varias localidades del País Vasco francés, donde, además de multitud de armas y explosivos, había dos misiles portátiles tierra-aire, de dos metros de largo y con infrarrojos, que fueron llevados a Burdeos para ser destruidos.