Unos 250 inmigrantes fueron trasladados desde la antigua fábrica en la que se alojaban en la localidad de Rosarno, a un centro de acogida en la ciudad de Crotona, tras los disturbios registrados desde el pasado jueves. Después de que la tensión con los vecinos de la localidad creciera en las últimas horas y que dos inmigrantes fueran heridos por arma de fuego.