La Fuerza Multinacional de Seguridad en Afganistán (ISAF) emprenderá hoy lo que será quizás su misión más peligrosa: el traslado a un lugar seguro de unos materiales altamente radiactivos.
La ISAF los encontró poco después del inicio de su despliegue en enero pasado, en la Facultad de Físicas de la Universidad de Kabul, donde se encontraban abandonados, con riesgo de ser robados y sin ser almacenados adecuadamente para contener sus emisiones de radiación.
Algunas de las sustancias tienen un nivel de radiactividad de hasta 50 billones de becerales", o "bq", cuando el nivel asumible para el ser humano es de sólo dos "becerales", según los expertos.