Un estruendoso volcán en Indonesia arrojó cenizas al aire, ayer, durante tres erupciones relativamente menores, informaron las autoridades.
Miles de residentes cerca del monte Lokon se han visto obligados a huir desde que el volcán fue puesto en máxima alerta, si bien no ha habido reportes de lesionados.
Ferry Rusmawan, el funcionario responsable de supervisar el volcán, dijo que el monte Lokon arrojó gruesa ceniza gris a más de 800 metros de altura.
La montaña de 1.750 metros, en la isla de Sulawesi, permanece activa después de tres poderosas explosiones esta semana.
Más de 6.000 evacuados ahora viven en refugios alejados de la zona de peligro.
Las operaciones, en un aeropuerto internacional, cercano no resultaron afectadas por las erupciones de ayer.