Un equipo de científicos estadounidenses ha descubierto que tres genes pueden incrementar el riesgo de padecer gota, según publica la revista médica británica "The Lancet".
La investigación, dirigida por la doctora Caroline Fox, del Instituto Nacional de Enfermedades Cardíacas, Pulmonares y Sanguíneas de Bethesda (EE.UU.), concluye que el "riesgo genético" asociado a esos genes puede acelerar la diagnosis de la enfermedad.
La gota -recuerdan los autores- se produce por la acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones de las extremidades, en las que provoca una hinchazón muy dolorosa.
El estudio se basa en el análisis de los datos de tres investigaciones previas, en las que participaron varios miles de personas y examinaron qué genes estaban relacionados con un suero de ácido úrico.