Un tirador disparó ayer en una abadía católica, mató a dos monjes, hirió a dos personas más y se suicidó, según informaron las autoridades. El jefe de policía del condado Nodaway, Ben Espey, dijo que cerca del lugar fueron halladas dos armas, un fusil AK-47 y una carabina con el cañón recortada calibre 22 mm.
Las autoridades no dieron a conocer los nombres de las víctimas ni del atacante, como tampoco el estado de gravedad de los heridos. El lugar de la abadía donde fuero hallados los cadáveres de los monjes tampoco fue revelado.