Las inundaciones "sin precedentes" registradas desde el viernes en Luisiana, en el sur de EE.UU., han dejado tres muertos y han obligado a rescatar a unas 7,000 personas de sus hogares y vehículos, informaron las autoridades locales.
Las lluvias torrenciales, que también afectaron al vecino estado de Misisipi, amainaron, mientras las autoridades intensificaban sus esfuerzos de rescate de las autoridades, aunque la crecida del agua seguía siendo peligrosa en buena parte del estado.
"Se están rompiendo todos los récords" de inundaciones en el estado, dijo el gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, al asegurar que no se puede prever la evolución del caudal en las inundaciones.
"Esto no ha terminado. El agua todavía va a subir en muchas áreas. No hay que bajar la guardia", agregó Edwards.
Alrededor de 1,700 agentes de la Guardia Nacional seguían desplegados en todo el estado para tareas de búsqueda y rescate de personas atrapadas en sus casas. Algunos vehículos con gente dentro quedaron varados durante horas.