El primer ministro de Tailandia, Samak Sundaravej, fue declarado ayer culpable de violar la Constitución por el Tribunal Constitucional, lo que implica su inhabilitación para desempeñar el cargo y el cese del Gobierno.
La sentencia consideró que al presentar en televisión un programa culinario siendo ya jefe del Ejecutivo, Sundaravej incumplió el capítulo 267 de la Carta Magna que prohíbe a los miembros del Gobierno trabajar en la empresa privada.
"Su cargo como primer ministro ha terminado", dijo el jefe del Tribunal Constitucional, Chat Chonlaworn, al dar lectura al veredicto.
El primer ministro alegó el pasado lunes, al declarar ante el tribunal, que él no estaba contratado por el canal de televisión y que sólo le pagaban por los gastos del transporte y los ingredientes, por lo que no existía ningún tipo de incompatibilidad.
Sundaravej ha estado acosado durante los últimos meses por las manifestaciones antigubernamentales, que se recrudecieron hace dos semanas con la ocupación de la sede del Ejecutivo.
El líder tailandés dirigió el programa de cocina durante siete años y sólo hizo unas pocas apariciones tras acceder a la Jefatura del Gobierno hace siete meses.
Varios senadores de la oposición llevaron el caso al Tribunal Constitucional, que ha declarado culpable al primer ministro y precipitado así su eventual cese.
En el programa, titulado "Cocinando y protestando", el político alternaba la preparación de platos tailandeses con comentarios sobre la actualidad del país.
La principal formación de la coalición del Gobierno, el Partido del Poder Popular (PPP), expresó ayer, antes de conocer la sentencia, su respaldo a Sundaravej.
La crisis política en Tailandia comenzó el pasado mayo, cuando los seguidores del PAD acamparon frente al edificio de Naciones Unidas para exigir la dimisión de Sundaravej y su Gobierno.