El dirigente palestino Marwan Barguti, jefe del Fatah en Cisjordania y miembro del Consejo Nacional Palestino (Parlamento), considerado por Israel como el alma de la segunda Intifada, fue declarado culpable ayer de cinco asesinatos por un tribunal de Tel Aviv.
La sentencia será declarada el 6 de junio, día en el que Barguti celebrará sus 45 años, pero el fiscal ya recomendó cinco penas de prisión perpetua y 40 años de reclusión por intento de asesinato.
Considerado en los territorios ocupados como el sucesor potencial del presidente de la Autoridad Palestina Yasser Arafat, debido a su gran popularidad, Barguti es el más alto dirigente palestino juzgado por Israel desde el comienzo de la segunda Intifada, a finales de septiembre de 2000.
Tras el anuncio del veredicto por el tribunal, Barguti, vestido con el traje marrón de los prisioneros y a quien los guardias habían retirado las esposas al principio de la audiencia, se dirigió a los jueces para advertirles que la Intifada continuaría "mientras dure la ocupación" israelí de los territorios.