El Tribunal Superior de Taiwán decidió ayer mantener en detención preventiva al ex presidente taiwanés Chen Shui-bian, condenado en primera instancia a cadena perpetua por corrupción y blanqueo de dinero.
La decisión judicial fue recibida con protestas por cientos de partidarios del ex Presidente.
"Seguiremos luchando por la liberación de Chen", dijo el director de su oficina, Chiang Chih-ming, quien considera injusta la sentencia.
La decisión del Tribunal Superior sigue a la orden del Tribunal Supremo de reconsiderar su sentencia del 24 de septiembre, en la que prolongaba por tres meses la detención preventiva de Chen.
El Tribunal Superior decidió mantener a Chen entre rejas considerando la gravedad de su condena y el peligro de que Chen pueda huir del país.