Pinochet, de 89 años y que lucía débil en una aparición ante algunos partidarios, fue procesado por el juez Juan Guzmán, quien lo acusó como autor de los crímenes de Cóndor, una red de coordinación entre los aparatos represivos de las dictaduras sudamericanas durante la década de 1970.
Sin embargo, ese juicio fue congelado por la defensa, que presentó un recurso de amparo en su favor que fue visto el viernes por la Corte de Apelaciones.
Los abogados acusaron al magistrado Guzmán de perseguir a Pinochet ilegalmente, tras aducir que varios exámenes médicos y fallos anteriores han sostenido que no está en condiciones de enfrentar un juicio.
En la audiencia citada por el tribunal santiaguino para analizar el recurso de amparo, el jurista recordó que dos de los tres médicos que le practicaron pruebas mentales a su defendido hace un par de meses sostuvieron que no está en condiciones de enfrentar un juicio.
En tanto, el ex dictador chileno fue hospitalizado ayer en Santiago a causa de un accidente cerebro-vascular.
Pinochet, se desmayó mientras desayunaba en su casa del sector santiaguino de La Dehesa y fue ingresado en el hospital militar, donde se le diagnosticó "un accidente cerebro-vascular, con pérdida de conciencia, déficit neurológico y alteración de su motricidad".
Así lo confirmó el director del nosocomio castrense, Lionel Gómez Serey, quien precisó que el ex gobernante ha reaccionado positivamente.
En el 2001, Augusto Pinochet fue también procesado pero la Corte Suprema desechó los cargos por razones de salud, cosa que sus abogado esperan se repita en esta ocasión.
Pinochet también es investigado por eventuales delitos de cohecho y enriquecimiento ilícito tras el descubrimiento de millonarias cuentas secretas en el banco Riggs de Estados Unidos, caso que está a cargo del juez Sergio Muñoz.