El presidente de EEUU, George W. Bush, afirmó hoy que respetará la decisión del Tribunal Supremo que reconoce que los presos en Guantánamo tienen derechos constitucionales en EEUU, aunque no está de acuerdo con ella.
Según afirmó, "estoy de acuerdo con los (jueces) disidentes de la opinión mayoritaria", que manifestaron que "la nación lamentará lo que ha hecho hoy".
Bush informó que estudiará la introducción de legislación "que pueda ser apropiada para que los ciudadanos en EE.UU. puedan considerarse protegidos".
El Tribunal Supremo de Estados Unidos reconoció ayer el derecho de los detenidos de Guantánamo a acudir a las cortes federales para reclamar su puesta en libertad, lo que supone un grave revés para el Gobierno de George W. Bush.
Se trata de la tercera decisión de la máxima corte del país que extiende derechos a un lugar que la administración de Estados Unidos ha querido dejar al margen de cualquier ley, incluso los tratados internacionales.
El Supremo emitió su dictamen por un margen mínimo, 5 contra 4, ante la oposición de los miembros más conservadores de la corte.