Familiares de la mayoría de los 191 muertos en los atentados del 11 de marzo en Madrid recibieron ayer de manos de los reyes de España una medalla al Mérito en el Trabajo a título póstumo, durante un acto que se celebró en el palacio de El Pardo, en las afueras de la capital.
Más de 300 invitados, entre éstos viudas, hijos, hermanos, padres y madres de víctimas de la masacre, asistieron a la ceremonia que tuvo lugar en el Patio de los Borbones, en presencia del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de representantes de las principales fuerzas políticas y del Poder Legislativo y Judicial.
Allí, el rey Juan Carlos entregó 151 medallas de oro, acompañado por la reina Sofía, Rodríguez Zapatero y el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, impulsor de la iniciativa en memoria de quienes perdieron la vida en los atentados contra cuatro trenes suburbanos, entre éstos 18 latinoamericanos.
El soberano afirmó que España tiene una "deuda permanente" con todas las víctimas del terrorismo y sus familias y ésta no debe limitarse a expresar pesar, solidaridad y respeto a su memoria, sino que "debe traducirse en permanente acicate para mantener y reforzar la necesaria unidad frente al terrorismo" que debe ser combatido "con todos los instrumentos del Estado de derecho".
Más de 20 medallas no fueron recogidas por distintos motivos, según fuentes ministeriales, sin poder brindar otras precisiones.
De los 47 extranjeros fallecidos en Madrid, figuran seis ecuatorianos, cuatro peruanos, tres colombianos, dos hondureños, un brasileño, un chileno y un cubano.
Tributo póstumo a víctimas del 11-M
Más de 20 medallas no fueron recogidas por distintos motivos.