Los púgiles Félix "Tito" Trinidad y Roy Jones cumplieron hoy con el peso establecido para el combate que protagonizarán mañana en el Madison Square Garden en Nueva York, un acto que se caracterizó por la algarabía a favor y en contra de los boxeadores.
El primero en subir a la báscula fue el estadounidense Jones, de 39 años, y la lectura fue de 169,5 libras (76,9 kilos), se anunció en el teatro del Madison, donde se realizó el pesaje, en lo que constituyó la última vez que se vieron frente a frente previo al combate.
Los seguidores de Tito gritaron en contra de Jones, que lucía un pantalón corto rojo con la imagen de Scooby-Doo, y ponían su dedo meñique hacia abajo en señal de desaprobación, lo que provocó que los fans del estadounidense gritaran su nombre.
Mientras que Trinidad, de 35 años y que llevó un calzoncillo negro, acudirá mañana a la pelea con un peso de 170 libras (77,1 kilos), el máximo acordado por ambos púgiles, aunque el puertorriqueño tuvo que subir tres veces a la báscula, lo que generó expectativa e interrogantes sobre lo que sucedía.
Finalmente, los seguidores del puertorriqueño aplaudieron complacidos al escuchar que su ídolo cumplía con el peso fijado para el encuentro, en la categoría de semipesados, y que marca el segundo retorno de Trinidad al cuadrilátero, de los que estuvo alejado durante dos años y a los que dice retornó por petición de sus seguidores y del productor Don King.
Tras el pesaje, se miraron frente a frente y se hicieron señales con las manos de que cada uno se impondría por K.O, en medio de una gran algarabía de fanáticos que gritaban "Tito, Tito" y "Roy, Roy" y el disfrute de fotógrafos y camarógrafos que abarrotaron el teatro.
Trinidad mostró un puño a Jones, quien entonces le enseñó cuatro dedos a su ponente reiterándole que el K.O vendría en el cuarto asalto, mientras que el boricua hizo lo propio mostrándole dos dedos ya que ha sostenido que le vencerá en el segundo asalto.
"Viva Tito, desde Puerto Rico nuestro campeón, Tito, Tito es el mejor", cantaban a ritmo de plena -género autóctono de la isla- un numeroso grupo de puertorriqueños que viajaron desde su país para apoyar a su compatriota, confiados en su triunfo.
También gritaban "Tito, tranquilo, el pueblo está contigo" en lo que se convirtió en otro espectáculo fuera del que protagonizaban los púgiles.
Trinidad, que tuvo cinco campeonatos mundiales en tres divisiones, llega a esta pelea con récord de 42-2 y 35 nocáuts y su última pelea fue en 2005, cuando perdió frente a Winky Wright.
Jones aporta un récord de 42-2 y 35 K.O y cinco campeonatos mundiales -entre ellos el de los pesos pesados que arrebató a John Ruiz- en tres divisiones y su último combate fue en julio del 2007.
La pelea de mañana no involucra ningún título, sino que cada uno busca recuperar el éxito que lograron en los cuadriláteros y llevarse una buena bolsa.
Entre los que viajaron a la Gran Manzana a apoyar a Trinidad está Javier Cortés, quien señaló que durante las poco más de tres horas del viaje desde Puerto Rico vieron las antiguas peleas de su compatriota.
"Entendemos que es una pelea pareja, pero vamos al nuestro. Tito es una persona que se cuida mucho y no tiene vicios y bajó de peso menos que Jones", dijo Cortés, quien considera que Trinidad logrará el K.O en el sexto, aunque su amigo Sammy García considera que será en el cuarto.
Pero, la mayor fanática del ex campeón mundial puertorriqueño -que tiene asegurada una bolsa mínima de siete millones de dólares- es su madre Irma, quien estará en primera fila.
Irma Trinidad se ha caracterizado por preparar un famoso caldo que su hijo come antes de cada pelea y en esta ocasión no fue la excepción.
"Ya está listo, se lo voy a dar ahora", dijo la madre tras el pesaje, aseguró a Efe que no está nerviosa por el combate porque "ha confiado su hijo a Dios" y "con su luz desde el cielo me lo va a cuidar".
Comentó además a los medios que su hijo se ha preparado muy bien para el desafío. "El está en perfectas condiciones. Hizo bien el peso porque se mantuvo en su buena dieta y entrenamiento, buena disciplina con todo", señaló.
"Lo veo con ánimo, positivo, él confía en su pegada y su gente", agregó.
A la salida del teatro del Madison continuaba la algarabía de los puertorriqueños, que hasta allí cantaban con sus plenas, entre éstos Robert "Bobby" Nieves, de Rexville, del municipio de Bayamón.
"Tito no tiene vicios, esta bien preparado. El problema de Jones es que está bajando de peso y al hacerlo pierde fortaleza. No sería extraño que cuando Tito le conecte el gancho de izquierda lo tumbe en el segundo o que no pase del quinto", argumentó Nieves, acompañado de Pici Alcina.
El árbitro mañana será Arthur Mercante, hijo, y como jueces de la pelea actuarán Julie Lederman, Tom Kazmarek y el puertorriqueño Nelson Vázquez.