La Justicia de Tailandia prolongó hasta doce días la detención de los cinco tripulantes del avión de carga con 35 toneladas de armamento procedente de Corea del Norte, el que fuera intervenido el fin de semana en Bangkok.
El portavoz del Gobierno tailandés, Pondapat Pongjaren, afirmó que el Tribunal de lo Penal autorizó la petición de la Policía y otros cuerpos de seguridad de mantener en custodia a la tripulación para avanzar en la investigación.
Las autoridades tailandesas prevén acusar de posesión de armas de guerra a los cinco integrantes de la tripulación, manifestaron fuentes policiales.
La tripulación del avión, que en su bodega de carga transportaba lanzagranadas, cohetes y otras armas declaradas como material para perforación de pozos de petróleo, está formada por cuatro ciudadanos de Kazajistán y uno de Bielorrusia, empleados por una compañía de Georgia, propietaria del avión.
Los cinco tripulantes fueron detenidos después de que las autoridades del aeropuerto de Don Muang, en Bangkok, inspeccionaran la carga del avión, un Iyushin 76 que recibió permiso para repostar.
El avión, que despegó de Pyongyang e inició su misión en Ucrania, tenía previsto regresar al país de origen tras hacer escalas en Tailandia, Sri Lanka y los Emiratos Árabes Unidos, pero no se reveló en que lugar debía dejar la carga.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur señaló que siguen de cerca el incidente y pidió que, si se verifica que había armas norcoreanas a bordo, se tomen medidas contra el régimen de Pyongyang por violar las resoluciones de Naciones Unidas.
La última resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra Corea del Norte, acordada tras la prueba nuclear de mayo, impone controles y sanciones más estrictas contra el comercio, financiación y desarrollo armamentístico al régimen de Kim Jong-il.