Tras terminar su secuestro en aguas de Somalia, los tripulantes del pesquero español "Playa de Bakio" dedicaron el tiempo a descansar y a hablar con su familia, mientras se prepara en las Islas Seychelles su pronta repatriación. El Gobierno eludió pronunciarse sobre si hubo un pago de rescate a los piratas, del mismo modo que han hecho los familiares de los secuestrados.
Fuentes diplomáticas informaron también que EE.UU. contribuyó a la liberación de los tripulantes del pesquero aportando al Gobierno español información sobre los movimientos del buque y de los piratas que mantenían retenidos a los pescadores. El Ejército estadounidense también ofreció aprovisionamiento a los medios aéreos y marítimos españoles.