Oficialismo y oposición venezolanos iniciaron la campaña del referendo revocatorio del próximo 15 de agosto contra el presidente Hugo Chávez con discursos triunfalistas y llamados a la participación masiva en la inédita consulta popular.
La campaña, que concluirá un día antes del referendo, fue autorizada a partir de este sábado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), y comenzó en medio de una "guerra de encuestas" en la que oficialismo y oposición prevén su triunfo contundente sobre el otro.
El inicio oficial de la campaña no hizo variar el clima de fiesta electoral que se vive en Venezuela desde comienzos de junio, cuando el CNE anunció la fecha del plebiscito.
"¡Ni van a sacar a Chávez ni nada!", reiteró ayer el gobernante en su dominical programa de radio y televisión, en el que se propuso evitar tocar el tema del referendo para "no violar las normas de campaña" establecidas por el CNE.
Entre esas normas está que el Poder Electoral costeará la propaganda en medios audiovisuales a favor de "Sí" y del "No" a la revocación del mandato de Chávez de forma equitativa y equilibrada y durante tres minutos diarios, aunque al margen de ello ambos bandos podrán efectuar campañas propias.
Tanto los adversarios del Gobierno como los "chavistas" centran sus esfuerzos de campaña en la creación de los opositores "comandos" y en las oficialistas "unidades y patrullas", que buscan organizar a la militancia y captar nuevos simpatizantes para sus opciones.
El líder de la alianza opositora Coordinadora Democrática (CD), Enrique Mendoza, reiteró el sábado que esperan captar las simpatías de "unos cinco millones de venezolanos con una red de 596,000 voluntarios" miembros de los "comandos por el sí" a la revocación de Chávez.