Militares venezolanos abordaron ayer un buque cisterna controlado por huelguistas opositores, aumentando la tensión en el sexto día de un paro que busca presionar al presidente Hugo Chávez para que renuncie y que ha golpeado la vital industria petrolera del país.
Efectivos fuertemente armados abordaron desde una embarcación militar el buque "Pilín León", que se sumó al paro provocando un embotellamiento en los puertos de embarque del occidente del quinto exportador mundial de crudo.
El abordaje en aguas del Lago de Maracaibo se produjo cuando miles de simpatizantes de Chávez, un militar retirado que asumió el poder en 1999, participaban en una marcha de apoyo al mandatario y mientras la oposición preparaba otra para la tarde.
La toma del buque se produjo un día después de que un grupo de opositores al presidente venezolano fue atacado a tiros en la Plaza Francia de Caracas, bastión de la oposición en el este de la capital, con saldo de al menos tres personas muertas y 28 heridas.