Las tropas norteamericanas estuvieron a solamente 24 horas de capturar al jefe de la seguridad del derrocado presidente Sadam Hussein y quizás también al propio ex dictador en un ataque efectuado en Tikrit, al norte de Bagdad, indicaron fuentes militares estadounidenses citadas ayer por la cadena de informacióm británica Sky News.
Soldados estadounidenses de una unidad especial que busca a Hussein y sus principales ayudantes llevaron a cabo un sangriento ataque sorpresivo contra una casa en el centro de Bagdad ayer, pero en el interior del inmueble no había señales del derrocado presidente iraquí.
Un soldado estadounidense dijo en un hospital cercano que cinco cadáveres y al menos ocho heridos habían sido llevados a ese centro desde el lugar donde ocurrió el ataque. Un policía iraquí indicó que los que murieron se hallaban en automóviles que fueron baleados por los soldados cuando viajaban por el área.
Un portavoz del Ejército dijo que no tenía información del ataque, excepto que fue ejecutado por Task Force 20, un equipo especial creado para cazar a Hussein y sus principales ayudantes.
Mientras tanto, sería conveniente juzgar a Sadam Hussein en lugar de matarlo como a sus hijos, dijo ayer el diplomático británico Jeremy Greenstock, segundo en la jerarquía de la coalición en Irak.
En declaraciones a la BBC sobre la muerte de los hijos del ex líder iraquí, Uday y Qusay, dijo que ahora tenemos que atrapar al padre. Me gustaría verlo ante un tribunal, pero eso está en manos del equipo militar que lo busca. Diría que es muy importante lograrlo’’.
Por otra parte, los cadáveres de Uday y Qusay Hussein les serán entregados en las próximas horas a los máximos representantes de la tribu Al-Tikriti, informaron ayer portavoces norteamericanos.
“Diversos líderes religiosos árabes nos han recomendado que se permita que los cuerpos sean enterrados conforme a la ley islámica”, dijeron en rueda de prensa los portavoces.