Un soldado estadounidense, herido el sábado durante un ataque contra su patrulla en Bagdad que mató de manera instantánea a tres de sus compañeros, murió ayer a consecuencia de las heridas, informó el Pentágono.
Este deceso eleva a siete el número de soldados estadounidenses muertos el fin de semana, agregó. Los cuatro militares de la primera división fueron alcanzados por una bomba artesanal mientras patrullaban al sureste de la capital.
Además de ellos, un soldado de la Guardia Nacional, recién llegado a Irak, murió pocas horas más tarde en el oeste de Bagdad al ser alcanzado por una bomba artesanal ayer, a las 03H30 GMT.
El fin de semana fue particularmente sangriento para la 1era. división de infantería, ya que dos de sus soldados murieron el sábado en la mañana, y varios otros quedaron heridos en la ciudad de Tikrit.
En tanto, cinco civiles iraquíes murieron el sábado al caer un obús de mortero en un pueblo de los alrededores de Baaquba, al norte de Bagdad, afirmaron ayer testigos.