LAS TROPAS estadounidenses e iraquíes han reforzado sus posiciones alrededor de la ciudad de Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak y considerada el corazón de la insurgencia árabe suníta del país.
Según informaron fuentes militares y testigos, soldados iraquíes y de Estados Unidos (EE.UU.) establecieron puestos de control en las carreteras que conducen a Ramadi en el marco de una operación destinada a restablecer la seguridad en esa ciudad.
Las autoridades iraquíes y de EE.UU. creen que en Al Anbar se esconden, además de grupos insurgentes locales, combatientes extranjeros vinculados con Al Qaeda.
La operación militar se produce después de la muerte, el pasado día 7, del que era líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab Al Zarqawi, en un bombardeo aéreo en las cercanías de Baquba, al norte de Bagdad.
Numerosas familias iraquíes han huido de Ramadi tras la muerte de Al Zarqawi por temor a que las tropas estadounidenses lancen una amplia ofensiva contra la ciudad.
Según fuentes de la Organización de la Media Luna Roja de Irak, la localidad de Faluya, ha recibido en los últimos días más de 5,000 familias procedentes de Ramadi.
Los temores a la gran ofensiva contra los reductos rebeldes de la ciudad aumentaron después de difundirse la noticia del despliegue de cerca de 1,500 soldados estadounidenses provenientes del vecino Kuwait.
El primer ministro iraquí, el chiíta Nuri al Maliki, ha anunciado un plan de seguridad en Bagdad y en algunas provincias vecinas para terminar con los focos de la insurgencia.
En noviembre y diciembre de 2005, en vísperas de las elecciones parlamentarias iraquíes, la ciudad fue objetivo de varias operaciones militares para "limpiarla" de insurgentes.
Desde entonces, y a consecuencia de otras ofensivas, cientos de familias han huido de Ramadi.
Tropas estrechan cerco sobre rebeldes Ramadi
Se han registrado varios ataques, mientras que un grupo secuestró a 10 trabajadores de una panadería.