Tropas filipinas entrenadas por Estados Unidos se desplazaron ayer a Jolo para acabar con Abu Sayyaf en la isla donde el grupo integrista ha decapitado a dos rehenes y mantiene secuestradas a cuatro mujeres, informaron fuentes militares.
"En nombre de la nación y de sus ciudadanos, se les manda para destruir a Abu Sayyaf", dijo al contingente el jefe del Ejército, el general Roy Cimatu, momentos antes de partir a Jolo, 980 kilómetros al sur de Manila.
La fuerza, compuesta por 50 soldados de elite equipados con sofisticadas armas y equipos de visión nocturna, abandonó la isla de Basilan con destino a Jolo, donde se unirán a los cerca de 3,000 soldados ya desplegados.
Sin embargo, Cimatu puntualizó que estos refuerzos no entrarán en acción hasta que se cumpla el plazo de cinco días concedido por el Ejército a los secuestradores para que entreguen a los rehenes sin ningún tipo de condiciones.
En caso de que el martes, cuando expira el ultimátum, las negociaciones emprendidas por las autoridades locales no fructifiquen, el Ejército comenzará la ofensiva contra los rebeldes.