El presidente iraquí, Jalil Talabani, declaró ayer que esperaba que "antes de fines de 2006" las fuerzas iraquíes de seguridad estuvieran listas para reemplazar a una parte de las tropas estadounidenses en Irak, "en total acuerdo con los norteamericanos".
"No queremos lo que fuere sin el acuerdo de los estadounidenses, ya que no queremos darle a entender a los terroristas que se redujo nuestra voluntad de derrotarlos", agregó Talabani.
Sin embargo, habitantes turcomanos que consiguieron huir de las balas y alcanzar la frontera con Turquía han ofrecido una versión diferente, como ya ocurriera durante el asedio, el pasado año, a la ciudad de Faluya, antiguo bastión rebelde.
Tres de ellos acusaron al Ejército de EU y al de Irak de torturar a la población, incluidos a los niños, y de usar armamento químico como el napalm.
En declaraciones publicadas por el diario turco "Cumhuriyet", los huidos afirmaron que los soldados norteamericanos, secundados por milicianos kurdos y chiíes, han atacado sin distinguir entre civiles y rebeldes.
"Durante los ataques aéreos lanzaron algo amarillo contra un barrio de la ciudad. Un humo amarillo-verdoso que olía muy mal comenzó a salir de la zona.
Después, fuimos al área y descubrimos más de 100 muertos, algunos de ellos carbonizados", relató uno de ellos, que se identificó como Omer Sarayli.