El magnate inmobiliario Donald Trump ganó por un amplio margen en Virginia Occidental, en las primeras primarias del Partido Republicano de Estados Unidos en las que él fue el único candidato tras la retirada de sus rivales, según las proyecciones de los principales medios.
Aunque Trump era el único candidato en liza entre los conservadores tras la retirada la semana pasada del senador por Texas Ted Cruz y del gobernador de Ohio, John Kasich, los electores podían seguir votando por exaspirantes que ya no compiten, por lo que el magnate neoyorquino aún corría el improbable riesgo de no ganar.
La victoria en Virginia Occidental, uno de los estados más pobres de Estados Unidos mayoritariamente blanco y con fuerte dependencia de la decadente industria minera, permitirá a Trump sumar la mayoría de los 34 delegados en juego en ese estado y seguir avanzando hacia los 1,237 que todavía necesita para lograr la nominación republicana de forma automática en julio.
Trump se convirtió en el único aspirante en liza y en el candidato virtual del Partido Republicano para las elecciones presidenciales de noviembre próximo en Estados Unidos hace una semana, cuando se retiró Kasich, un día después de que Cruz hiciera lo mismo al perder frente a Trump en el estado clave de Indiana.
La nominación de facto de Trump no ha sentado bien entre todas las facciones de los republicanos, y varios cargos tanto electos como orgánicos, así como antiguas figuras destacadas de la formación han anunciado públicamente sus dudas con respecto al magnate e incluso han aseverado que no le apoyarán en noviembre.
Empate
El virtual candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, y la favorita para lograr la nominación demócrata, Hillary Clinton, empatan en intención de voto en tres estados clave, Florida, Ohio y Pensilvania, a medio año de las elecciones de noviembre en EE.UU., según una encuesta.
El sondeo, realizado por la Universidad Quinnipiac, sitúa a Clinton con un 43% de apoyo en Florida frente al 42% de Trump, unos porcentajes que se repiten para ambos en Pensilvania.
En cuanto a Ohio, Trump obtiene un 43% de respaldo y Clinton un 39%, de acuerdo con la encuesta, realizada del 27 de abril al 8 de mayo a más de 1,000 votantes en cada estado y cuyo margen de error es de alrededor de tres puntos porcentuales.
Desde 1960, ningún candidato presidencial ha ganado las elecciones en EE.UU. sin imponerse en al menos dos de esos tres estados, considerados “bisagra”.
El director adjunto del instituto de encuestas de Quinnipiac, Peter Brown, subrayó en un comunicado que, en este momento, Trump está mejor situado en Pensilvania de lo que estuvieron en su día los candidatos republicanos a la Casa Blanca en 2008 y 2012, John McCain y Mitt Romney, respectivamente.
Por amplios márgenes, los votantes consideran que Clinton es más inteligente que Trump.
Claves
Los votantes de Florida y Ohio creen que Trump haría un mejor trabajo que Clinton en la Casa Blanca en temas como la gestión de la economía y la lucha contra el terrorismo.
A Trump le faltan menos de 200 delegados que sumen los 1,237 necesarios para convertirse oficialmente en el candidato presidencial republicano y, sin rivales en el camino, tras la retirada de Ted Cruz y John Kasich.
Mientras, Clinton sigue teniendo un rival, el senador Bernie Sanders, pero está cerca de la cifra de 2,383 delegados necesarios para proclamarse candidata presidencial, gracias en parte a los "superdelegados", funcionarios electos del partido que también pueden votar en la convención demócrata que se celebrará en julio para designar al nominado, y que en su mayoría la apoyan a ella.