El presidente Donald Trump bloqueó la publicación de cientos de registros sobre el asesinato de John F. Kennedy, cediendo a las peticiones del FBI y la CIA de mantenerlos en secreto, mientras que los Archivos Nacionales publicaron este jueves por la noche unos 2,800 documentos más.
“No tengo otra opción”, indicó Trump en un memorando, en el que se refirió a un “daño potencialmente irreversible” a la seguridad nacional si permitiera la publicación de todos los registros ahora. Colocó tales archivos bajo una revisión de seis meses y aprobó que otros 2,800 fueran publicados, en el último día de un plazo para cumplir una ley que exige su publicación.
Más tarde, los Archivos Nacionales colocaron en internet los documentos cuya difusión fue aprobada. De acuerdo con funcionarios, Trump le enfatizará a las agencias federales que “sólo en los casos más excepcionales” los archivos de Kennedy deberán mantenerse en secreto después de la revisión de seis meses.
Funcionarios de la Casa Banca dijeron que el FBI y la CIA hicieron la mayoría de las peticiones dentro del gobierno para retener parte de la información. No se esperaban datos reveladores en la última colección de archivos secretos sobre el asesinato de Kennedy, ocurrido el 22 de noviembre de 1963, ya que los Archivos emitieron un comunicado hace meses que asumía que los registros, en ese entonces bajo preparación, serían "tangenciales" a lo que se sabe sobre el histórico crimen.
Pero para los historiadores es una oportunidad de responder preguntas persistentes, ponerle fin a teorías de conspiración infundadas o quizá darle vida a otras teorías, o nada de eso si el material aporta poco a lo que de antemano se sabe. Los expertos señalaron que la publicación del último conjunto de evidencias podría ayudar a mitigar las sospechas de una conspiración, al menos para algunos.
"Mientras el gobierno retenga documentos como esos, se van a avivar las sospechas de que existe ahí una prueba irrefutable sobre el asesinato de Kennedy", dijo Patrick Maney, un historiador presidencial del Boston College. Cerca de 30,000 documentos con censura fueron dados a conocer previamente.
¿POR QUÉ SON REVELADOS AL PÚBLICO AHORA?
El presidente George H.W. Bush firmó una ley el 26 de octubre de 1992 que exigía que todos los documentos relacionados con el asesinato fueran dados a conocer en 25 años, a menos que el presidente en turno determinara que el hacerlo dañaría la inteligencia, las fuerzas del orden público, las operaciones militares o las relaciones exteriores. La presión a favor de la transparencia fue generada en parte por el clamor tras la película "JFK", del cineasta Oliver Stone de 1991, una cinta cargada de teorías de conspiración.
¿HABRÁ NOTICIAS IMPACTANTES?
Las posibilidades son remotas, de acuerdo con el juez que encabezó la junta independiente que en la década de 1990 revisó y liberó miles de los documentos del asesinato. Los archivos que fueron retenidos son aquellos que el Consejo de Revisión de Registros del Asesinato catalogó como "no considerados relevantes", dijo el juez John Tunheim, de Minnesota, a The Associated Press. Pero Tunheim explicó que es posible que los archivos contengan información que el consejo no consideró que era importante hace dos décadas.
Expertos en Kennedy creen que los archivos ofrecerán una oportunidad de entender mejor la manera en que operan la CIA y el FBI. Pero aseguran que tomará semanas analizar los documentos para detectar información potencialmente nueva e interesante.
¿QUÉ MOSTRARÁN LOS ARCHIVOS?
Algunos de los documentos están relacionados con el misterioso viaje de seis días de Oswald a la Ciudad de México justo antes del asesinato, de acuerdo con los expertos. Oswald había dicho que acudió a las embajadas cubana y soviética para solicitar visas, pero mucha información sobre su periodo en México sigue siendo desconocida.
Los documentos próximos a ser publicados contienen detalles sobre los acuerdos hechos por Estados Unidos con el gobierno mexicano que permitió a las autoridades estadounidenses mantener una estrecha vigilancia a esas y las otras embajadas, dijo Tunheim. Los analistas esperan que otros archivos que serán publicados en su totalidad incluyan un documento interno de la CIA sobre su base en Ciudad de México, y un reporte respecto al viaje de Oswald creado por personal del comité de la Casa de Representantes que investigó el asesinato.


