Donald Trump tiene un plan B si se le complica la nominación de su partido en la convención de mediados de año e involucra el tipo de grupos externos a los que ha llamado "corruptos".
Aunque el multimillonario empresario tiene posibilidades de asegurar la nominación presidencial en las siguientes cinco semanas de elecciones primarias, él y sus aliados están emprendiendo simultáneamente un esfuerzo paralelo a la campaña en caso de que él se quede a medias.
Los grupos externos, incluyendo uno encabezado por Roger Stone, un aliado de Trump de antaño, y una colección suelta de coloridos partidarios como "Motociclistas con Trump", se están organizando previo a la convención de julio en Cleveland.
Ellos están pidiendo dinero para pagar transporte y alojamiento, y tratan de influir en el humor en la gente con una campaña en redes sociales diciendo que otro nominado que no sea Trump sería un "robo".