El presidente estadounidense, Donald Trump, ávido y polémico usuario de Twitter, logró finalmente usar esa popular red social en Pekín, pese a que en China ésa y otras populares páginas como Facebook, Google, YouTube o Instagram están bloqueadas desde hace años.
"De parte de la primera dama Melania y mía, agradezco al presidente Xi y a la señora Peng Liyuan (su esposa) la inolvidable tarde-noche en la Ciudad Prohibida de Pekín. Esperamos unirnos a ellos nuevamente mañana por la mañana", tuiteó Trump tras la primera jornada en Pekín, marcada por esa distendida velada palaciega.
El mandatario no dudó en aprovechar el aumento de extensión de los tuits -de 140 a 280 caracteres- que desde este miércoles está en vigor en Twitter, tanto en ese primer mensaje como en los otros tres que mandó más tarde en la madrugada de Pekín, en los que amenazó a Corea del Norte y recordó su victoria electoral de hace un año.
Había cierta expectación por saber si Trump podría usar Twitter en China, dada la fuerte censura del internet de este país, si bien existen numerosas herramientas para burlarla, como los servidores virtuales VPN, que permiten navegar por la red en el país simulando que se está en otro, logrando así acceder a páginas "prohibidas".
Horas antes de que se iniciara la visita de Trump a China, una fuente de la Casa Blanca aseguró a bordo del Air Force One de que el presidente "tuiteará lo que quiera" ya que es "su manera de comunicarse directamente con el pueblo americano".
"Estoy seguro de que tenemos el equipamiento a bordo de este avión para que pueda", destacó la misma fuente, quien lamentó que todas las grandes plataformas occidentales de redes sociales tengan por ahora vetado su acceso al mercado chino.
Al marcar este miércoles un año de la elección de Donald Trump, un hito que dejó boquiabierto al país y que todavía obsesiona al presidente estadounidense, la estrategia política del mandatario sigue basada en recordar su triunfo sobre el poder establecido y atacar a la que fue su rival, Hillary Clinton.
"¡Felicidades a todos los 'DEPLORABLES' y a los millones de personas que nos dieron una victoria aplastante y MASIVA en el colegio electoral (por 304 a 227 votos)!", escribió este miércoles Trump en su cuenta de Twitter desde Pekín.
De nuevo, el presidente destacaba la magnitud de su triunfo sobre Clinton, que en realidad se debió en gran parte a su margen de victoria en tres estados clave: menos de 80,000 votos repartidos entre Michigan, Wisconsin y Pensilvania que le dieron las llaves de la Casa Blanca, de acuerdo con el sistema electoral estadounidense.
Pero, en términos del voto popular, Clinton logró casi 3 millones de papeletas más que Trump, un tema que incomodó claramente al magnate desde su victoria y lo llevó, de inmediato, a presumir de un triunfo aplastante sobre la candidata demócrata, pese a que su margen en el colegio electoral fue pequeño en términos históricos.
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La baja popularidad de Trump, ahora en el 37,6 % según la media de encuestas que elabora la web Five Thirty Eight, podría hacer pensar que el mandatario ha decepcionado a quienes esperaban que se moderara; pero el núcleo duro de votantes que lo elevó a la Casa Blanca sigue respaldándolo lealmente.
Si tuvieran que elegir de nuevo entre Trump y Clinton, el 91 % de quienes votaron por él hace un año volverían a apoyarlo sin pensarlo, según una encuesta publicada este fin de semana por el Washington Post y la cadena ABC News.
