LOS EQUIPOS de rescate buscan supervivientes al devastador "tsunami" que el lunes sacudió el suroeste y la isla indonesia de Java y mató a unas 350 personas, hirió a 510 y dejó miles de damnificados.
El director del centro de crisis del Ministerio de Sanidad, Rustam Pakaya, indicó que han contabilizado 337 muertos hasta el momento, mientras que el centro de damnificados elevaba la cifra a 352 víctimas militares.
Al menos 23, 000 personas abandonaron sus hogares, ya fuera porque resultaron destruidos o ante el temor de otro tsunami, lo cual podría complicar el determinar el destino de los 160 desaparecidos durante algún tiempo, dijeron las autoridades.
El diario digital indonesio "Detik" informa de 357 muertos con la suma de datos procedentes de centros oficiales y personal en la zona afectada.
Entre los fallecidos hay siete extranjeros, entre ellos un holandés, un sueco, un japonés y un paquistaní.
Personas con lágrimas en los ojos buscaban a sus hijos desaparecidos y soldados excavaban en las casas destruidas por el segundo tsunami en afectar Indonesia en apenas un par de años.
Los cadáveres cubiertos por mantas blancas llenaban depósitos improvisados, mientras que otro cuerpo, el de una mujer, continuaba tendido en una playa.
" No me importa perder mi propiedad, pero por favor Dios, devuélveme a mi hijo", dijo Basril, poblador local, mientras él y su esposa buscaban entre las pilas de escombros en el centro vacacional de Pangandaran, en la costa sur de la isla de Java.
La zona se salvó de los devastadores efectos del tsunami del 2004 y muchos de sus pobladores no sintieron siquiera el maremoto de magnitud 7.7 del lunes que generó una ola de dos metros de altura.
Pero muchos de ellos reconocieron el peligro cuando vieron el mar retroceder y huyeron a terrenos altos, gritando el alerta.
Una ola de agua negruzca se lanzó sobre la playa media hora después, dijeron testigos, lanzando barcos, automóviles y motocicletas contra los centros de veraneo y poblaciones pesqueras. El agua se internó 300 metros tierra adentro.
"Todavía estamos encontrando muchos cadáveres, la mayor parte atrapados en las ruinas de las casas", dijo el jefe de policía local Syamsuddin Janieb en Panganderan.
El quinteto de baloncesto es el último equipo colectivo que verá acción en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Al equipo de béisbol le queda mucho trabajo dentro del terreno, donde no ha podido encontrar el batazo oportuno.
Por su parte, al equipo panameño le faltaron dos goles para igualar a Colombia en la punta del Grupo A, que sólo conseguirán si vencen a los "paisas".
Tsunami causa devastación
La ONU informó que el sistema de alerta del Océano Indico avisó de la llegada del maremoto.