Arqueólogos chinos descubrieron más de 290 tumbas, algunas con más de 1.800 años de antigüedad, en las afueras de Pekín
El mayor hallazgo de la excavación, llevada a cabo por el Instituto de Investigación Arqueológica de Pekín, son los muros de las cámaras subterráneas de las tumbas de la dinastía Tang (618-907), decoradas con ladrillos esculpidos que simulan ventanas, puertas, columnas o faroles.
También incluyen un fresco que representa a una bella mujer, según explicó el experto del instituto Zhang Shiqun.