Violentos enfrentamientos opusieron ayer en Bingol (este) a las fuerzas del orden con víctimas del sismo que causó 118 muertos y 503 heridos en Turquía, según un nuevo cómputo oficial publicado ayer.
Los disturbios empezaron cuando varios cientos de personas se reunieron ante el edificio del gobierno local para pedir tiendas y ayuda por el terremoto.
Un vehículo policial quiso abrirse paso a toda prisa e hirió a dos personas de la muchedumbre, que replicó arrojando proyectiles, según la prensa.
Soldados y policías dispararon luego tiros al aire para dispersar a la gente que profería eslóganes antigubernamentales.
Los manifestantes en un primer tiempo se replegaron, pero luego volvieron a la carga para atacar a los policías y sus vehículos con palos y piedras.
El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, estimó en una declaración televisada de ayer que las fuerzas del orden habrían “tenido que tomar en cuenta las realidades sicológicas y sociales de la población”.
Los manifestantes reclamaron tiendas luego de que las autoridades aconsejaron a la gente que no volviera a sus casas arruinadas debido a las numerosas réplicas que siguieron al terremoto del jueves que alcanzó una magnitud de 6.4 grados en la escala de Richter.
Turcos se enfrentan con policías tras sismo
El sismo sepultó a 200 niños que dormían en un internado, cerca de 80 han sido rescatados con vida.