Las autoridades que investigan el doble atentado durante una manifestación en favor de la paz con los curdos centran sus sospechas en el grupo extremista Estado Islámico y comparan muestras de ADN de los presuntos terroristas con las obtenidas de las familias de los radicales que, según creen, podrían haber cometido el ataque, dijo un periódico cercano al Gobierno.
Por su parte, el Gobierno elevó a 97 el número de fallecidos en el atentado más letal en Turquía en años y dijo que entre las víctimas había un palestino.
Un partido procurdo dijo que hasta 128 personas perdieron la vida el sábado en el atentado en el exterior de la principal estación de tren de Ankara contra activistas turcos y curdos.
En la concentración se pedía más democracia y el final de los renovados enfrentamientos entre rebeldes curdos y fuerzas de seguridad turcas en los que han muerto centenares de personas desde julio.
El Gobierno dijo que los responsables más probables de la tragedia eran los rebeldes curdos o la milicia radical Estado Islámico, mientras que los dolientes acusaron al presidente Recep Tayyip Erdogan de fomentar la violencia para ganar votos para el partido gobernante antes de las elecciones del 1 de noviembre.
Ningún grupo se ha atribuido la autoría del atentado, pero tiene características similares con otro de julio en el que murieron 33 personas y que, según Ankara, habría sido obra del Estado Islámico. El diario Hurriyet dijo que el tipo de dispositivo utilizados en Ankara eran los mismos que los de Suruc.