Por ahora, la diplomacia ha triunfado; sin embargo, a Israel se le reclamará que pague, en el marco de la ley, por los asesinatos que ha cometido”. La frase la pronunció el viceprimer ministro turco, Bulent Arinc, y se añade al anuncio realizado por el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.
Turquía retiró a su embajador del país y el primer ministro Tayyip Erdogan, acusando a Israel de “terrorismo estatal”, hizo un llamado para que aquellos responsables por las muertes sean castigados.
El mandatario turco dijo que su Gobierno demandará penalmente a los responsables del ataque israelí contra la flotilla con ayuda humanitaria destinada a la Franja de Gaza, que costó la vida a nueve activistas turcos el pasado lunes en aguas del Mediterráneo.
Para ello, el Fiscal General de Ankara comenzó también a interrogar a algunos de los heridos en el hospital Atatürk de la capital turca, con el fin de reunir material con el que abrir una causa contra los israelíes responsables de los muertos y los heridos en el incidente.
“No vamos a dejar las cosas así”, dijo Erdogan ante la televisión turca.
Erdogan rechazó la costumbre israelí de tachar siempre de antisemitismo cualquier crítica al comportamiento del Estado judío. “Ya nadie cree eso”, afirmó.
“Mientras se mate a niños, colegios y hospitales sean bombardeados y los voluntarios que llevan ayuda humanitaria sean masacrados, no se puede asegurar la prosperidad y la estabilidad en la región”, aseguró Erdogan.
Turquía “no ignorará ni cerrará los ojos ante esta brutalidad”, añadió.
Del mismo modo se expresó el presidente de Turquía, Abdulá Gül. “Turquía nunca olvidará un ataque así sobre sus barcos y su gente en aguas internacionales. Los lazos de Turquía con Israel nunca más serán los mismos”, dijo Gül. “Israel cometió uno de los mayores errores en su historia. Con el tiempo lo verá”.
Desde Israel, sin embargo, el ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, afirmó que su país no tiene nada que reprocharse respecto a las críticas que ha recibido por parte de la comunidad internacional -especialmente de Turquía- desde que la Marina israelí asaltara el barco “Mavi Marmara” y matase a nueve activistas.
“El detonante del cambio en las relaciones turco-israelíes son únicamente cambios internos en el seno de la sociedad turca”, dijo el canciller.
Funeral.Alrededor de 15,000 personas se concentraron en los alrededores de la mezquita estambulí de Fatih para asistir a la ceremonia fúnebre por los nueve activistas turcos que perdieron la vida en el asalto del Ejército israelí a la “Flotilla de la Libertad”.
La ceremonia se desarrolló dentro de la mezquita con los nueve féretros cubiertos con banderas turcas y palestinas, pero a los cientos de personas que siguieron la ceremonia en el templo se sumaron miles de personas en el exterior en un respetuoso silencio, informaron los medios turcos.
Entre los fallecidos está un joven de 19 años con doble nacionalidad turco-estadounidense que será enterrado en Kayseri.