Turquía se apresuró ayer a reparar las relaciones con Washington luego que su Parlamento bloqueó un posible ataque estadounidense sobre Irak a través del territorio turco y advirtió a Bagdad que no debe retrasar la cooperación con las Naciones Unidas.
El primer ministro, Abdullah Gul, hablando antes de una reunión de emergencia de su Partido del Desarrollo y la Justicia (AKP), dijo que la amistad con Washington sobreviviría a un rechazo parlamentario al plan de admitir unos 62,000 soldados estadounidenses en territorio turco.
La votación sacudió al partido en el poder y supuso un revés a los planes militares de Washington de un "frente norte" contra Irak, en una guerra que quizás dure pocas semanas.
Excepto que se repita la votación y el Parlamento apruebe la moción, los estrategas militares estadounidenses tendrán que abandonar sus planes de llevar a cabo una incursión contra Irak desde la vecina Turquía que, según expertos, podría acortar el tiempo de la guerra contra Irak, que Washington asegura tiene armas de exterminio. "Nuestra relación amistosa y de comprensión mutua con EU continuará", dijo Gul.