Turquía convocó ayer al embajador de Alemania y exigió una explicación después de versiones de que la agencia de inteligencia exterior de Alemania espió a Turquía de forma “inaceptable e inexcusable”, pese a que se trata de un aliado de la Otan, además de haber escuchado conversaciones de funcionarios estadounidenses.
El Gobierno turco dijo también al embajador alemán, Eberhard Pohl, que si los informes eran ciertos, Turquía espera que Alemania suspenda inmediatamente cualquier espionaje a Turquía, según el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El semanario alemán Der Spiegel reportó el sábado que la agencia alemana, conocida por su acrónimo alemán BND, grabó involuntariamente en 2013 una conversación por teléfono satelital del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y su predecesora Hillary Clinton, como parte de la vigilancia alemana a las telecomunicaciones en el Medio Oriente.
También citó un documento confidencial de 2009 en el que la BND puso a Turquía como uno de los objetivos de recopilación de información de inteligencia, pero no dijo en qué consistió el espionaje.
El canciller turco, Ahmet Davutoglu, dijo que de ser ciertas las versiones, el espionaje alemán sería “inaceptable e inexcusable, y requeriría sin duda una explicación”.
Estados Unidos se ha abstenido de hacer declaraciones sobre las versiones de la revista alemana.