Hecho
- Las protestas comenzaron después que Yanukóvich rechazó en noviembre un acuerdo con la Unión Europea para permitir un rescate financiero por $15,000 millones de Rusia, pero a partir de entonces se han intensificado con el reclamo de mayor respeto a los derechos humanos, menos corrupción y más democracia en esta nación de 45 millones de habitantes.
El Parlamento ucraniano debatió la posibilidad de decretar una amnistía para los arrestados durante semanas de protestas en la convulsionada nación, aunque algunas de sus posibles condiciones podrían ser inaceptables para la oposición.
El proyecto de amnistía es parte de una serie de concesiones del acosado presidente Víktor Yanukóvich, después de una semana de choques callejeros entre policías y manifestantes, y la ocupación por parte de estos de edificios del Gobierno en el oeste de Ucrania.
El primer ministro renunció y se han revocado enérgicas leyes contra las protestas, pero estas medidas no respondieron a otras demandas clave de la oposición de que Yanukóvich renuncie y que se convoque a elecciones anticipadas.
Dos propuestas de amnistía estaban a votación parlamentaria, una de las cuales establece que la amnistía solo debe otorgarse si los manifestantes abandonan sus protestas callejeras masivas y desalojan los edificios que ocupan.
El líder opositor Arseni Yatseniuk afirmó que los manifestantes no aceptarán dejar las calles a cambio de una amnistía.
A lo largo de dos meses, los participantes en las protestas antigubernamentales han montado un enorme campamento de carpas en la plaza Maidan, la principal de Kiev, y han ocupado tres edificios cercanos como centros de operaciones y dormitorios. También han levantado abultadas barricadas de hielo, madera, muebles y otros materiales.
“Han formulado una serie de condiciones, y la condición clave según el proyecto es salir de Maidan y solo después todos los manifestantes recibirán una amnistía”, dijo Yatseniuk. “Esto nos resulta inaceptable”.
Mientras tanto, un grupo de manifestantes chocó con otro en un intento por desalojar un edificio del Gobierno en el centro de Kiev.