El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, dijo durante una reunión con autoridades de la Unión Europea (UE) que su país será capaz de cumplir las condiciones para solicitar su ingreso a la eurozona dentro de cinco años.
Mientras Kiev contempla un futuro lejano, existe una mayor ansiedad por la complicada situación de seguridad en el este del país, donde siguen los combates entre fuerzas gubernamentales y rebeldes.
Hablando al comienzo de las pláticas en Kiev, Poroshenko pidió a la UE que apoye su iniciativa de enviar una fuerza internacional a las regiones azotadas por la guerra. Los líderes europeos han rechazado esas peticiones.
Llevar a Ucrania a una integración con Europa fue el foco del movimiento que culminó el año pasado con la salida del expresidente Viktor Yanukovych, quien provocó indignación al cancelar planes de profundizar vínculos comerciales con la UE.
En un artículo de opinión publicado por el diario The Guardian antes de la reunión, Poroshenko describió la revuelta en contra de Yanukovych como “una confirmación de los valores europeos de justicia y Estado de derecho”.
El año pasado, Ucrania se retractó y selló un acuerdo de asociación con la UE. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo en conferencia de prensa tras las reuniones que Bruselas quería “un acuerdo de libre comercio amplio e integral que entrara en vigor el 1 de enero”.