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Uday, un hijo mimado


Uday, hijo de Sadam Hussein, era un apasionado de internet, la tortura, las armas, las mujeres, los autos, el alcohol, las joyas y adoraba a su madre, contó a la AFP uno de sus ex colaboradores que pidió conservar el anonimato.
"Pasaba gran parte del día en internet visitando los sitios de las Organizaciones No Gubernamentales para informarse sobre los más sofisticados métodos de tortura, especialmente en América del Sur, y "cuando no entendía el texto en español, imprimía las fotos", dijo este hombre que reside actualmente a unos 100 de km de Bagdad.
No se torturaba él mismo, pero sí asistía a las sesiones de tortura en una prisión situada a 50 km al sur de Bagdad, manejada por los Fedayín de Sadam, organización controlada por él. Sólo una vez lanzó desde el 14 piso a un hombre que no le pagó por los servicios prestados, revela el colaborador.
El piso del gimnasio de Uday, en el complejo presidencial, que tiene una cantidad impresionante de aparatos de musculación, estaba cubierto por decenas de páginas internet impresas sobre el tema.
Ese centro, llamado Jalil Fayad, con una inmensa piscina, fue construido tras el atentado del que Uday fue víctima y que fue perpetrado por los chiítas el 14 de diciembre de 1996. El ataque casi le cuesta la vida y afectó la motricidad de sus piernas. En una sala, los muros están cubiertos de fotos o pinturas de las figuras más respetadas del chiísmo, Alí y Hussein, mientras al otro lado están pegadas fotos de actrices como Brooke Shields.
En su palacio hay también libros de esa rama del islamismo y sobre el jeque Mohamad Hussein Fadlala, dirigente espiritual de los chiítas libaneses. "Desde su atentado estaba fascinado por los chiítas y leía todo lo que encontraba sobre el tema, pues pensaba que si se acercaba a ellos ya no volverían a atentar contra su vida, agregó su ex colaborador.
Las mujeres eran su obsesión. En el gimnasio se hallaron mensajes electrónicos de una agencia de "call-girls" libanesa donde se le anunciaba la llegada de siete mujeres checas, con fotos al apoyo y se le pedían excusas por el retraso.
"Contrariamente a lo escrito, Uday nunca se casó, pero estaba obsesionado por las mujeres. "Si veía una que le gustaba en la calle o en una fiesta, enviaba a sus esbirros a buscarla", añade este hombre que trabajó mucho tiempo con Uday.
En su casa, situada en el complejo presidencial, hoy destruido por dos misiles, había también fotos de mujeres muy bellas desplegadas sobre los sofás. Uday recibía a sus mujeres en un apartamento de soltero en Jadriya, barrio de casas para altos dignatarios del régimen, o en una casa en el club náutico.
Las armas también figuraban entre sus principales pasiones y en su casa del club náutico hay gran cantidad de pistolas, fusiles ametralladora y puñales guardados en sus armarios. "Bebía mucho, en especial coñac y arak iraquí", subraya su colaborador.
También adoraba los relojes, las joyas masculinas y los autos. "Tenía unos 100 autos de colección, entre ellos 20 Rolls Royces", destaca su ex colaborador. La única persona a la que veneraba era a su madre, Sajida, la primera esposa de Sadam Hussein, y con ella y su hemana menor, Hala, compartía su casa.
Después del atentado de 1996, Uday vivía "en la parte del complejo presidencial que daba al lado del río Tigris", mientras su padre vivía "en el palacio cercano al aeropuerto o en un palacio subterráneo, en Amriya, al suroeste de la ciudad", dijo el ayudante.


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116138
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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