La Unión Europea (UE) adoptó ayer una normativa para evitar que las medicinas que las compañías farmacéuticas europeas venden más baratas a los países más pobres se revendan en los Quince.
Esta medida de control deberán aplicarla las aduanas de los Quince para impedir que vuelvan a entrar en Europa medicamentos para combatir el SIDA, la malaria y la tuberculosis vendidos a bajo precio a los 76 países más pobres del mundo.
Entre ellos se encuentran los países más afectados por estas tres enfermedades transmisibles y sin capacidad para producir medicamentos genéricos, principalmente de Africa y Asia, y también Nicaragua, Haití y Honduras en Latinoamérica.
Se trata de medicamentos que son vendidos a un precio un 75% menor que el establecido en los países desarrollados, o lo que es lo mismo, un 15% más caro que el precio de producción, explicó ayer en conferencia de prensa el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy.
Los productos con estas características llevarán un logotipo con las doce estrellas europeas para que las aduanas europeas controlen que esta mercancía no regresa a Europa para ser revendida.
Los europeos quieren evitar casos como el ocurrido en octubre pasado en Holanda, donde las autoridades descubrieron que más de 3.600 cajas de píldoras Combivir y más de 2,400 cajas de Epivir, medicamentos contra el SIDA de la farmacéutica británica GlaxoSmithKline destinados a Senegal, Togo, Congo y Costa de Marfil, se vendían en farmacias de ese país desde junio de 2001.