La Unión Europea (UE) condenó ayer, "en los términos más fuertes posibles", los "actos de violencia y brutalidad" cometidos por colonos judíos contra agricultores palestinos en los asentamientos de Cisjordania, y ha instado a Israel a actuar para poner fin a esas acciones.
La presidencia francesa de la UE manifestó, en un comunicado, que es "inaceptable" que la cosecha de la oliva, "vital para la economía de los territorios palestinos", se vea interrumpida a causa del recrudecimiento de la violencia y del aumento de actos ilegales.
Muchos olivareros palestinos, que se disponen a recoger las aceitunas, no sólo tienen problemas para acceder a sus tierras -para lo que se les exige un permiso del Ejército israelí-, sino que, una vez en ellas, se enfrentan a las agresiones de los colonos armados.
Asimismo, la presidencia hizo hincapié en que corresponde al Gobierno israelí -que por su parte ya ha condenado esas acciones-, "tomar las medidas que sean necesarias para detenerlas inmediatamente, de acuerdo con sus obligaciones internacionales".
Las agresiones de colonos en esta época de la cosecha de la aceituna son frecuentes, y a menudo acarrean serias heridas para los recolectores y graves pérdidas materiales por destrozo de tierras y olivos.
Muchos palestinos no entran en sus campos a lo largo del año por haber quedado al oeste del muro de separación construido por Israel.
En la localidad de Kafar Kadum, cercana a la ciudad cisjordana de Nablus, se han repetido los ataques en las últimas semanas y el Ejército israelí ha declarado varios campos "zona militar cerrada".