En una decisión sin precedentes, los dirigentes de la Unión Europea, sus socios árabes e Israel aprobaron un Código de Conducta antiterrorista, que incluye una "condena sin paliativos" del recurso al terror y fija pautas para hacerle frente.
La aprobación de este documento, tras largas horas de negociaciones en las que árabes e israelíes chocaron frontalmente sobre la diferenciación entre terrorismo y resistencia legítima a la ocupación, fue presentada por los líderes de la UE como el principal logro de la Cumbre Euromediterráena que se celebró en Barcelona.
Los dirigentes no lograron, sin embargo, ponerse de acuerdo sobre una declaración común, ante las diferentes visiones del conflicto de Oriente Medio, con el trasfondo de la ocupación israelí de los territorios palestinos.
Pese a que ese documento no pudo salir adelante, el primer ministro británico, Tony Blair, que copresidió la reunión con el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó la cumbre de "exitosa".